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Apèl mobilizasyon kont MINUSTAH / Llamado a movilizarnos contra la MINUSTAH

Desde Haití, diversas organizaciones sociales, nos hacen llegar este llamado a raíz de los 10 años (1 de junio de 2004 a 1 de junio de 2014) de la presencia de tropas de Naciones Unidas en el país. La MINUSTAH lleva una década en el país violando el derecho a la autodeterminación de los haitianos y haitianas, además de siendo fuente de violación permanente de derechos humanos en el país (ver artículo en este blog sobre el tema).

2014-05-05 16.06.55

Uno de los cuarteles de la MINUSTAH en Port-au-Prince

LLAMADO A MOVILIZARNOS

1 de junio – 15 de octubre 2014

La MINUSTAH no es una misión humanitaria. Es una ocupación militar instalada en Haití el 1er de junio de 2004, por decisión del Consejo de Seguridad, después de que EE.UU. consumara el primer golpe de estado de este nuevo milenio contra un gobierno en nuestra América, elegido constitucionalmente.

Bajo el pretexto de estabilizar al país, el objetivo verdadero de la MINUSTAH es evitar que el pueblo haitiano ejerza su soberanía y autodeterminación. Sirve además para ensayar nuevas formas de intervención imperialista y control social, como las que luego se han aplicado con los golpes de estado contra Honduras y Paraguay, por ejemplo, o en las favelas y contra las manifestaciones en Brasil.

¿El resultado en Haití? Después de 10 años de ocupación, el país se encuentra en una situación de grave crisis política e institucional, con una clara regresión democrática, la represión violenta y sistemática de las manifestaciones populares y ataques a dirigentes de la oposición. La MINUSTAH además sostiene una manipulación grosera de los procesos electorales e institucionales y la entrada libre de capitales transnacionales para controlar espacios estratégicos de la economía, incluyendo la mega minería, el turismo de lujo, la maquila y la agroindustria exportadora.

EE.UU., Francia y Canadá dirigen la inteligencia y planificación estratégica de la MINUSTAH. Lo único novedoso – y lo más inaceptable – es que dejaron a Brasil la comandancia de las tropas que provienen mayormente de nuestra misma América: Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Guatemala, Bolivia, Ecuador, Paraguay, El Salvador y Honduras.

10 años de ocupación ¡Basta!

Hoy resulta más que evidente que la ocupación político-militar de Haití no es ni puede ser la vía para generar una estabilidad ni una institucionalidad basada en los derechos y el bien vivir del pueblo haitiano. El Senado de Haití ha pedido dos veces el retiro de las tropas. Encuestas recientes señalan que el 89% de la población rechaza la presencia de la MINUSTAH y la ola de movilizaciones masivas, que ha seguido creciendo desde octubre 2013 exigiendo la renuncia del presidente, reclama siempre y con fuerza el fin de la ocupación.

Las organizaciones populares haitianas denuncian la acción de la MINUSTAH al reprimir las protestas sociales. Denuncian que las tropas han violado a mujeres y jóvenes, usurpado escuelas y otros recursos que necesitan la población, contaminado el agua e introducido la epidemia de cólera que hasta fines de abril habría matado a 8556 personas y enfermado a otras 702.000. Los recursos disponibles para la lucha contra el cólera permitirán atender a solamente 8% de las 45.000 personas que se proyectan se enfermarán durante este año.

La MINUSTAH opera además con una impunidad aberrante, asegurada por las propias NN.UU. y la intervención de siempre, dirigida por el gobierno de EE.UU., para controlar los tan mentados procesos electorales. El representante de la OEA en Haití ha denunciado públicamente el manipuleo atroz de las últimas elecciones, a fin de asegurar para Washington un presidente dócil a sus intereses y que se ha encargado de rehabilitar a las fuerzas políticas y paramilitares cercanas a la clientela del duvalierismo.

No obstante, a fines de marzo se reunió el Consejo de Seguridad en Nueva York para iniciar consideración de cómo prolongar la ocupación. ¡La MINUSTAH debe finalizar ya, rindiendo cuentas ante la justicia y reparando al pueblo de Haití los crímenes cometidos.

Por lo anterior, llamamos a los pueblos de nuestra América y del mundo entero, a nuestros movimientos y organizaciones populares, a unirnos en una gran campaña.

Llamamos a movilizar por el retiro inmediato de todas las tropas que ocupan a Haití y el fin de la MINUSTAH. El pueblo haitiano no precisa tropas sino nuestra solidaridad.

Llamamos a movilizar para poner fin a la impunidad de esas tropas, reclamando a NN.UU. que reconozca su responsabilidad por los crímenes cometidos, que haya justicia y la reparación de las víctimas, sus familiares y comunidades.

Llamamos a movilizar en apoyo solidario al pueblo haitiano en su lucha persistente por ejercer su soberanía y autodeterminación: el primer pueblo del mundo en poner fin a la esclavitud y declarar los derechos universales de todo hombre y mujer; el primer pueblo de nuestra América en independizarse del yugo colonial y ofrecer su apoyo a otras luchas emancipatorias.

Llamamos a movilizar una verdadera campaña de sensibilización y acción solidaria entre el 1er de junio y el 15 de octubre – fecha en la cual el Consejo de Seguridad votará nuevamente la continuidad, o no, de la MINUSTAH. En cada uno de nuestros países y frente a los principales espacios de integración regional, Haití precisa que se oye nuestra voz.

MINUSTAH dispersando una manifestación (United Nations Photo)

MINUSTAH dispersando una manifestación (United Nations Photo)

Primeras convocantes a nivel regional/nacional:

Jubileo Sur/Américas

School of the Americas Watch (SOAW)

Plataforma de Acción por un Desarrollo Alternativa PAPDA – Haití

Plataforma de Organizaciones de Derechos Humanos POHDH – Haití

Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina

Central de Trabajadores Argentina-CTA Capital

Unidad Popular, Argentina

Servicio Paz y Justicia SERPAJ – Argentina

Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA – Capítulo Argentino

Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULCS) – Argentina

Rede Jubileu Sul Brasil

CSP Conlutas, Brasil

PACS Brasil

Manifestacions 2010. Fotografia per Ansel 8/12/2010 www.flickr.com/photos/mediahacker

Manifestacions 2010. Fotografia per Ansel 8/12/2010 www.flickr.com/photos/mediahacker

Derechos Humanos en Haití (1) MINUSTAH: cuando la ocupación es una violación de los derechos humanos

¿Por dónde empezar cuando la violación de los derechos humanos en un país como Haití es constante y casi siempre impune? Antonal Mortime, secretario ejecutivo de la Plataforma de Organizaciones Haitianas para los Derechos Humanos (POHD) lo tiene claro: “la presencia de la MINUSTAH supone una de las principales violaciones de derechos humanos en nuestro país. Atenta contra el artículo primero del Pacto de Derechos Civiles y Políticos, ya que constituye un ataque a la soberanía nacional y una violación del derecho de autodeterminación del pueblo haitiano”. Así lo afirma también el informe que la POHDH ha presentado al Experto independiente de Naciones Unidas sobre la situación de los Derechos Humanos en Haití, Gustavo Gallon, al asumir el cargo a finales de septiembre de 2013.

Efectivamente, el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reza (no va mal recordarlo en los tiempos que corren): “Todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural”.Así, un pueblo ocupado por fuerzas militares extranjeras, tal y como lo ven buena parte de los haitianos y las haitianas, no puede decidir “libremente su condición política”.La MINUSTAH es la Misión de Naciones Unidas para la Estabilidad en Haití. Los cascos azules de Naciones Unidas desplegados en misión de “mantenimiento de la paz” (peacekeeping) después de la crisis política de 2004 que terminó con la huida/secuestro del presidente electo, Bertrand Aristide, quien afirma que fué un “moderno golpe de estado“, y el establecimiento de un gobierno interino, todo bajo la tutela de países como Estados Unidos, Canadá y Francia. El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó entonces (resolución 1529 de 24 de febrero de 2004) el despliegue de unas fuerzas multinacionales para “contribuir hacer más seguro y estabilizar el ambiente en la capital haitiana y en todo el país”. Desde entonces 17 resoluciones del Consejo de Seguridad han perpetuado la presencia de unas fuerzas que, más allá de la represión y la constante violación de derechos humanos, no se sabe demasiado qué hacen en el país. La última resolución, de 10 de octubre de 2013, renueva por un año más la polémica presencia de la MINUSTAH en el país con una dotación de 5.021 militares y 2.601 policías (la dotación más baja desde su inicio en febrero de 2004, cuando la MINUSTAH se inició con 6.700 efectivos militares y 1.622 policías, el pico se dio después del terremoto de 2010 con 8.940 militares y 4.392 policías ). La dotación militar procede sobre todo de países latinoamericanos (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, Filipinas, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú y Uruguay) y asiáticos (Filipinas, Indonesia, Nepal, República de Corea y Sri Lanka), más Canadá, Estados Unidos, Francia y Jordania. Por su parte, la misión policial viene dotada por hasta 45 países de África, Asia, América y Europa, incluyendo España (ver al final del post la lista de contribuciones por países). No deja de sorprender la participación de países con gobiernos progresistas como Bolivia o Ecuador, a los que la sociedad civil haitiana ha demandado reiteradamente que retiren esas dotaciones.

Manifestaciones 2010. Fotografia por Ansel 8/12/2010 www.flickr.com/photos/mediahacker

Manifestaciones 2010. Fotografia por Ansel 8/12/2010 www.flickr.com/photos/mediahacker

Para Camille Chalmers, de la Plataforma Haitiana de Presión por un Desarrollo Alternativo – PAPDA, la presencia de la MINUSTAH en el país es claramente ilegítima e incluso ilegal. Segun Naciones Unidas “las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas se rigen por tres principios básicos: Consentimiento de las partes; Imparcialidad; No utilización de la fuerza, salvo en legítima defensa y en defensa del mandato”. En cuanto al consentimiento no se sabe realmente de qué partes se trata, pues en Haití no hay un conflicto armado declarado, más allá del conflicto político entre la clase política dominante , la oposición , y las clases populares . En cuanto a la no utilización de la fuerza está claro que la MINUSTAH ha sobrepasado claramente su mandato. “Entre febrero de 2004 y 2011 la MINUSTAH ha realizado muchas operaciones en ciertos barrios populares de la capital haitiana, sobre todo en Cité Solei, Bel -air y Martissant . Estas operaciones han ocasionado múltiples casos de violaciones [de los derechos humanos] sobre la población civil, incluyendo muertos, heridos, destrucción de bienes privados , malos tratos , etc .” afirma el último informe de la POHDH. En febrero de 2007 un reportaje de la agencia IPS hablaba de diversos muertos civiles en las operciones de la MINUSTAH en los barrios empobrecidos, o Bidonvilles, de Puerto-Principe, a lo que oficiales de la MINUSTAH respondieron que efectivamente había “daños colaterales“, pero que su objetivo era luchar contra las bandas a petición del gobierno. Un estudio realizado por la misma organización ha documentado hasta 74 personas asesinadas en operaciones de la MINUSTAH entre 2004 y 2006 sólo en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, “sin contar las numerosas víctimas de Cólera”. Patrice Florvilus afirmaba el otro día que la actuación de la MINUSTAH alimenta, de hecho, un círculo vicioso de violencia que utilizan luego para alargar la misión en el país.

En efecto, el caso del Cólera es para Mortimé Antonal un “crimen contra el derecho a la vida”. Para Patrice Florivilus , abogado que está impulsando junto con el movimiento de víctimas una denuncia contra el Estado Haitiano y la MINUSTAH en el país por la epidemia de Cólera, afirma que se trata un caso claro de negligencia criminal. “¿Cómo puede ser que no se hagan pruebas médicas a los soldados?”. Todos los estudios realizados hasta el momento afirman que la epidemia de Cólera que hasta ahora ha matado a 8.300 personas y ha dejado más de 680.000 afectadas , se inició por el vertido al principal río del país, el Artibonnite , de vertidos fecales del contingente nepalí . El cólera se había erradicado en Haití , y la cepa de esta nueva epidemia es nepalí. Según una noticia reciente publicada por el medio alternativo Ayiti Kale Je , “debido a la falta de financiación de un plan para la erradicación del cólera en 10 años, la enfermedad puede permanecer endémica en Haití por mucho tiempo ” .

La Oficina de Abogados Internacionales (BAI – Bureau des Avocats Internacionaux) y el Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití, junto con un grupo de víctimas del cólera, han presentado en las cortes de Nueva York una demanda contra Naciones Unidas . NNUU han rechazado las demandas de compensación realizadas hasta ahora, aduciendo que gozan de inmunidad en sus actuaciones.

Para la POHDH el caso del cólera no es sólo una violación de los derechos humanos, sino también de las leyes haitianas. Tanto la constitución haitiana de 1987, como el código penal y el código rural, penalizan las infracciones que resultan de la imprudencia y la negligencia. Además, “el código rural, en su artículo 297, obliga a no depositar excrementos en los ríos del país“.

El caso del cólera es sólo la punta del iceberg de una serie de violaciones de derechos humanos por parte de la MINUSTAH en el país. Entre estas destacan los casos de violencia sexual . Efectivamente ha habido numerosas denuncias de acoso sexual e incluso de violaciones por parte de soldados de la MINUSTAH . Antonal Mortime me hablaba de más de 100 casos que han derivado en la expulsión de los soldados implicados del país ( ” esta es toda la sanción que reciben, vuelven a su casa, de forma que sus crímenes quedan impunes ” ). El caso que recibió más atención fue el de cuatro soldados uruguayos que violaron a un chico en Port Salut, en el sur del país , y lo grabaron en vídeo. Los soldados han sido condenados a dos años y un mes por la violación colectiva. Este hecho ha precipitado el anuncio de la retirada de las fuerzas uruguayas de la MINUSTAH. Las asociaciones de mujeres feministas con las que he podido hablar , Fanmi decide ( Mujeres decidimos ) y Solidaridad Fanmi Ayisèn – SOFA ( Solidaridad mujeres haitianas ) confirman que los casos de violencia sexual por parte de las tropas de la MINUSTAH son constantes . Así como lo es el hecho de que su presencia aumenta la prostitución de chicas jóvenes , a menudo menores . ” En las playas públicas se puede ver cada día, como los soldados de la MINUSTAH obtienen sexo a cambio de unos pocos dólares de chicas sin recursos” me confirma Mary Ange Noel de Fanmi Decide.

Manifestación contra la MINUSTAH 2011. Fotografia por Ansel 19/10/2011 www.flickr.com/photos/mediahacker

Manifestación contra la MINUSTAH 2011. Fotografia por Ansel 19/10/2011 www.flickr.com/photos/mediahacker

Todo ello suma para oponerse a la presencia de la MINUSTAH en el país. A pesar de la evidente oposición popular (una reciente encuesta muestra que hay muy poco apoyo y que la mayoría de los encuestados en la zona metropolitana de Puerto Príncipe esperaban que las tropas se retiraran en un futuro cercano), y la oposición del senado haitiano, el gobierno de Martelly decidió el pasado octubre pedir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la renovación de un año más de los cascos azules en el país. Una operación que cuesta cerca de 600 millones de dólares anuales. Unos recursos que todo el mundo piensa estarían mejor destinados para cualquiera de las otras necesidades imperiosas que tiene el país.

La petición para que las tropas de ocupación se retiren es generalizada entre la sociedad civil haitiana. Si estamos por la defensa de los derechos humanos, su demanda debería ser también la nuestra.

Dotación de la MINUSTAH por paises (Noviembre 2013)

PAÍS DE ORIGEN POLICIA MILITAR
Argentina 12 571
Bangladesh 5 317
Benin 42
Bolivia 208
Brazil 6 1,200
Burkina Faso 49
Burundi 41
Cameroon 35
Canada 82 7
Central African Republic 1
Chad 4
Chile 14 462
Colombia 34
Cote d Ivoire 128
Croatia 2
Ecuador 67
Egypt 17
El Salvador 3 35
France 28 2
Grenada 2
Guatemala 138
Guinea 17
Honduras  1
India 437
Indonesia 169
Jordan 296 251
Kyrgyzstan 1
Mali 40
Nepal 141 363
Niger 56
Nigeria 2
Norway 6
Pakistan 140
Paraguay 163
Peru 373
Philippines 16 159
Republic of Korea 2
Romania 22
Russian Federation 9
Rwanda 158
Senegal 148
Spain 9
Sri Lanka 3 861
Thailand 6
Tunisia 14
Turkey 13
United States of America 51 9
Uruguay 4 945
Vanuatu 1
Yemen 23
TOTAL 2.601 5.021

En negrita los 10 países principales contribuciones a la MINUSTAH

Las oprimidas y los 500 gourdes

Decía la poeta, que “los planes están hechos para caer a la mitad“. Y para aprovechar las oportunidades que van surgiendo por el camino, y que te abrirán puertas inesperadas.

Como os contaba en la anterior crónica, por una casualidad pude unirme a la visita que varios activistas hacían a comunidades en lucha contra la minería. Entre estos activistas se encuentra Patrice Florvilus*, abogado y trabajador social, uno de los fundadores de Defense des Oprimées/Oprimés -DOP-. Después de verlo en acción hablando de derechos y explotación con las comunidades, fui a verlo a su oficina a hacerle una entrevista.
Contra la mineria

“¿Porque Defensa de las Oprimidas y los Oprimidos?” Le pregunto. Sonríe. “Lo que nos distingue de otras organizaciones que luchan por los Derechos Humanos es que nosotros hemos hecho una elección, la defensa de una clase social, la de los oprimidos y oprimidas”. Insiste en la diferenciación de género. “En esta clase social las mujeres están entre las más oprimidas, es importante reconocer esta realidad incluso en el nombre de la organización”. DOP no es una organización de servicio, ni siquiera de apoyo, “hacemos acompañamiento” afirma. Acompañan los movimientos sociales. “No estamos para asistir, sino para acompañar a las masas populares en la lucha por la transformación social”.

Patrice

Patrice Florvilus

DOP es una organización joven, surge dos meses después del terremoto, el “goudugoudu” me dice sotovocce, como no queriendo despertar las entrañas de la tierra. [Goudugoudu es el nombre popular del terremoto de enero de 2010 ... sorprende sentir como Patrice evita hablar directamente, hace referencia al 12 de enero, pero no nombra nunca directamente el terremoto]. Pero antes él y otros militantes, estudiantes de derecho, ya se habían puesto a disposición, junto a los trabajadores en lucha por el salario mínimo. Un salario mínimo que en 2008 era de poco más de 70 Gourdes al día (no mucho más de un euro al día, unos 30 euros al mes). Consiguieron subir el salario mínimo, a pesar de la oposición de la patronal local y de Estados Unidos (con intervención de la administración Obama desvelada por wikileaks incluida). Consiguieron 200 Gourdes al día en las zonas industriales (3,6 € al día), 300 en el resto (5,5 € al día). Un salario de miseria para trabajos más que precarios, casi esclavos, al servicio de la globalización neoliberal.

Patrice me habla orgulloso de la escuela de los Juristas Populares. Jóvenes de los barrios populares y las zonas rurales que forman, de forma gratuita “y sin un céntimo de presupuesto”, gracias a la solidaridad de entidades que ceden espacios y profesores que ceden tiempo y conocimientos. Derecho, economía, política y mucho más para formar “Juristas populares” de y para las comunidades. Un grupo de jóvenes que podrá acompañar sus comunidades cuando se producen violaciones de derechos. En pocos días se hace la entrega de diplomas de la 2 ª promoción. “No teníamos dinero para imprimir los diplomas y los estudiantes han organizado para conseguirlos”.

DOP tiene en marcha una demanda contra el gobierno haitiano y contra la MINUSTAH por la epidemia de cólera que se ha llevado ya 8.300 víctimas y más de 650.000 personas afectadas. “Estamos acompañando a las víctimas que se están organizando, y denunciamos al gobierno y la MINUSTAH por negligencia criminal”. Dice que si bien es cierto que la MINUSTAH fue el origen de la epidemia, el Estado también tiene responsabilidades al no haber puesto las infraestructuras necesarias para evitarla. Piden reparación para las víctimas, y no quieren acudir a los tribunales internacionales (su demanda se añade a la que otras organizaciones han interpuesto contra la MINUSTAH en un tribunal de Nueva York). “El caso debe ser juzgado por la justicia haitiana”.

Todo en Patrice emana una dignidad y una coherencia que muchas militantes admiramos. Pero tiene un coste. Perseguido y amenazado de muerte, por las fuerzas policiales y grupos cercanos al gobierno de Martelly, va acompañado en muchos lugares de un activista pro derechos humanos estadounidense, que visibiliza que aquel que se atreva a tocar a Patrice, deberá lidiar con la comunidad internacional (la de los movimientos sociales y la solidaridad, no la institucional).

De vuelta al viaje a las comunidades contra la minería, otro activista destaca. Nixon Boumba (él prefiere obviar lo de Nixon), militante del Movimiento por la Democracia (MODEP), una fuente inagotable de información sobre la historia y la realidad política haitiana, pero también, como Patrice, un militante incansable. Me lleva a las zonas francas industriales.

Mirlene

Mirlene Joanis

Primero a encontrarnos con el Centre de Promotion des Femmes Ouvrieres (CPFO), donde Mirlene Joanis, nos habla de la situación de la mujer en la industria. “Unos salarios de miseria y unas condiciones de trabajo degradantes e inaceptables”. Se puede decir más alto pero no más claro. Menciona las condiciones de higiene, sanidad y seguridad en el trabajo (o más bien la falta de las mismas), la discriminación y los numerosos casos de acoso sexual en los lugares de trabajo, por parte de superiores, la falta de derecho de protección social o la violación constante de las leyes que marcan las condiciones laborales. Nos cuenta que la situación ha mejorado algo desde que Estados Unidos aprobó a mediados de los 2000 la ley HOPE (Haitian Hemispheric Opportynity through Partmership Encouragement), que ofrece descuentos arencelarios a la industria textil haitiana en Estados Unidos. Dicha ley obliga a la puesta en marcha de un Defensor de los Trabajadores, a través de la iniciativa BetterWork, que limita las exportaciones a USA de productos si no se cumplen ciertos mínimos laborales marcados por la OIT. Pero la situación de las trabajadoras sigue muy lejos de ser la deseable.

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500 gourdes para todos los sectores de la actividad económica más protección social

Dejamos a las compañeras de CPFO, donde tienen una formación sobre la violencia machista, y vamos a encontrarnos con Bataille Ouvriye, un sindicato de clase que ha convocado una movilización para un nuevo aumento del salario mínimo. “500 gourdes” es el grito más repetido por los obreros y las obreras de la zona industrial cercana al aeropuerto. Una demanda muy de mínimos (equivaldría a unos 300 euros al mes). “Con 200 gourdes no se puede suplir ni la alimentación de la familia”, me dice un obrero sindicado con Bataille Ouvriye. La manifestación no es masiva, pero si lo es el reparto de folletos a la salida de las fábricas. Se trata de extender la demanda, totalmente legítima, entre el máximo número de trabajadores y trabajadoras.

La manifestación es animada, con cánticos, música, pintadas y la eventual intervención policial para restablecer el tráfico (debo confesar que dan miedo, con sus escopetas no de balas de goma, y ​​sus salvas al aire para dispersar). Finalmente llegamos a destino, el Parc Industriel Metropolitain SONAPI, uno de las más importantes de Puerto Príncipe. No nos dejan entrar. Las puertas están cerradas y las obreras y obreros deben quedarse dentro hasta que se disuelva la manifestación. Nos encontramos con Patrice, que al igual que Boumba y tantos otros militantes no dejan de participar en las luchas en la calle.

Me voy con la sensación de que, a pesar de la inmensidad del trabajo por hacer, este es un pueblo con una dignidad y una fuerza extraordinarias. Seguimos el viaje y el descubrimiento, cada vez más convencida de que estas son las historias que hay que explicar sobre Haití.

* PD “Porque te hiciste abogado?” Le pregunto. Me habla de sus orígenes rurales, su madre analfabeta y su padre campesino. “Es casi un milagro que yo haya llegado aquí”. Fue testigo directo de la Masacre de Jean Rabel,  perpetuada por las fuerzas paramilitares de Duvalier, los Tonton Macoutes, que dejó 139 muertos, entre ellos niños compañeros de Patrice. “Me salvé en el último momento, cuando ya habían matado a mis compañeros”. Ya en la facultad, empezó derecho, junto con trabajo social, no con el objetivo de convertirse en abogado sino de comprender cómo funcionaba la ley. “Al ver como mis compañeros activistas eran represaliados y no tenían opciones de defenderse, me convirtí en su abogado”. Un abogado con alma de trabajador social.